Ciudad Educadora: El científico va a la calle y Museo de la Educación.

Imagen 1: Sala de estudio del Museo de la Educación.
La gran mayoría, y si no es que todos, de los que estudiamos una carrera ligada a la ciencia, específicamente física, hemos escuchado de la boca de familiares o personas desconocidas alguna de las siguientes frases: "a mi no me gustaba la física"; "nunca entendí física", "me aburría en clases de física".
Puede que estas frases no dejemos de escucharlas, pero al menos como profesores deberíamos intentar que solo quedaran dos de esas, es decir tratar de desechar aquella referente al "no entender". Ahora querido lector o querida lectora, el siguiente artículo de blog no intenta solucionar este problema de raíz, sino que solo quiere proponer algo que podríamos considerar en nuestro aprendizaje de la ciencia, o si eres profesor, en la enseñanza de la ciencia.
¿Cuántas veces hemos realizado experimentos o hemos visto en vivo experimentos en un ramo científico? Puede que hayan distintos tipos de respuestas, pero lo mas probable es que contestes que son muy pocos. Bueno, si pudiéramos volver en el tiempo, la enseñanza antiguamente no era así, o al menos eso da a entender el Museo de la educación Gabriela Mistral. Nosotros, los autores de este blog, tuvimos la oportunidad de asistir este lugar, ubicado en Chacabuco 365, Santiago, cerca del metro Quinta Normal. El museo, a parte de mostrar las prácticas escolares antiguas en cuanto a disciplina y comunicación con los estudiantes, nos comparten extractos dde experimentos o maquinarias utilizadas en la época de los 50' y 60', en escuelas normales; mostrando la necesidad de experimentar para comprender la ciencia misma. Es en este lugar donde encuentra una inmensa máquina de electrostática, capaz de generar la suficiente electricidad para que salte una chispa en el dedo de la persona que lo acerque.
Imagen 2: Máquina de Electrostática.
Esta máquina era de este tamaño por dos razones, la primera por la necesidad de generar la corriente suficiente solo por medio de la fricción; la segunda y la mas relevante, es para que todos los estudiantes tuvieran la posibilidad de observar desde sus puestos, ya que tener esta maquinaria para cada uno era difícil.
Es desde nuestra experiencia, que le aconsejamos y recomendamos que asistan al museo, y realicen este viaje en el tiempo, a lo que fue en ese entonces un internado femenino.
Ahora, este no es el único espacio donde se puede experimentar ciencia fuera del aula, la Universidad de Chile, desde el año 2015 tiene la iniciativa llamada "El científico va a la calle", que tiene la misión de llevar experimentos a diferentes comunas para que la gente y escuelas puedan ir a realizar y estudiar la ciencia desde primera persona, y de esta forma incentivar el estudio e investigación de las ciencias, incluyendo biología, química, física y matemática. Además se encargan de realizar diferentes entrevistas a científicos destacados, junto con premios Nobel de ciencia.
Si desea informarse, le dejamos la pagina del sitio a continuación:

Imagen 3: Logo de científico
Y para finalizar, volviendo al inicio con las preguntas, te queremos dejar con la siguiente reflexión: Si tal vez hubieras experimentado un poco más con la ciencia, y ver los fenómenos desde tu propia experiencia ¿hubieras entendido más?



Comentarios
Publicar un comentario